Éfeso, ubicada en el oeste de Turquía, cerca de la actual ciudad de Selçuk, es un extraordinario sitio arqueológico que es un testimonio de la antigua gloria de la civilización clásica. Éfeso, que alguna vez fue una bulliciosa ciudad portuaria y un centro de comercio, cultura y espiritualidad, floreció durante los períodos helenístico, romano y bizantino, convirtiéndose en una de las ciudades más grandes y prósperas de la región mediterránea. Hoy en día, los visitantes de Éfeso quedan cautivados por sus ruinas notablemente bien conservadas, incluida la gran Biblioteca de Celso, el impresionante Gran Teatro y el magnífico Templo de Artemisa, una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo. Las antiguas calles de la ciudad, bordeadas de intrincadas columnas de mármol y adornadas con intrincados mosaicos y frescos, ofrecen una visión vívida de la vida cotidiana en la antigüedad. Éfeso también es importante por su asociación con el cristianismo primitivo, ya que fue visitada por San Pablo y se cree que fue el lugar del Concilio de Éfeso en el año 431 d.C. Con su rica historia, esplendor arquitectónico y significado espiritual, Éfeso continúa fascinando e inspirando a visitantes de todo el mundo, lo que la convierte en un destino de visita obligada para quienes buscan explorar el pasado antiguo de Turquía.